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Lecciones de Estrategia con “La Roja”

Written on July 2, 2008 by Guillermo de Haro in Uncategorized

Hoy voy a hablar de fútbol. Con los ánimos más calmados tras la final (que por cierto, disfruté en el Olympia Halle de Munich, rodeado de 50.000 alemanes y vestido con una camiseta de la selección), quiero hablar de algunos conceptos de estrategia y asociarlos al deporte rey, al menos en Europa. Para ello voy a utilizar como ejemplo la selección española, ganadora de la Eurocopa 2008 en Viena este pasado fin de semana.
finale2008.jpg


En primer lugar siempre hablamos de la visión y la misión como base de un proyecto exitoso. En este caso todos hemos visto claro cómo la misión esta vez era sencilla pero ambiciosa: ganar la Eurocopa. Otros años se hablaba de llegar lo más lejos posible, hacer un buen papel, etc. Este año muchos de los jugadores y el propio seleccionador tenían claro que su misión era ganar. Sin objetivos ambiciosos es complicado conseguir resultados ambiciosos. Los finales de partido contra Suecia en el segundo día o Rusia en semifinales, la remontada de la segunda unidad contra Grecia, o los penaltis contra Italia, muestran una selección entregada al objetivo de ganar, peleando por ello en todo momento durante los partidos. El fútbol actual, como los negocios, se ha convertido en una actividad donde los detalles tienen cada vez más fuerza porque la transferencia de conocimiento hace muy similares a todos. Y la suerte es importante, pero hay que buscarla. Cómo decía Picasso, “prefiero que la inspiración me encuentre trabajando”. La misión no sólo se convirtió en algo factible para los jugadores. El “Podemos” que se lanzó desde Cuatro hizo que el sentimiento que rodeaba a los jugadores y demás miembros del equipo fuera positivo, sin el pesimismo de otras citas.

La visión ha sido perfectamente liderada por el entrenador y seguida por los jugadores: al fútbol se juega con el balón y con los espacios. Perece un perogrullo, pero la visión de selecciones como la italiana, que podrían jugar perfectamente sin balón 89 minutos de un partido, nos dice que no lo es tanto. La mejor defensa es tener el balón y que no lo tenga el contrario. Atacamos todos moviendonos en distintas posiciones y buscando crear espacios para mover el balón al jugador mejor posicionado. Todos los juegos de pelota se basan en jugar con los espacios, fuera aparte de la técnica que se necesite para cada tipo de juego. Esta vez la visión fue transmitida y llevada hasta el extremo por un equipo entregado a ella. Os lo digo desde el sufrimiento de los últimos minutos de la final, cuando el equipo en ningún momento perdía tiempo, especulaba o daba balonazos fuera, sino que seguía jugando igual, sacando el balón desde atras con pases cortos principalmente, y sobre todo buscando el segundo gol en todo momento. De hecho si no se marcaron más goles pudo ser en algunos casos por exceso de pases, florituras o barroquismo…pero ese mismo estilo había llevado a España a la final, y ningún jugador modifico su forma de jugar. Esta coherencia fue clave.
El siguiente elemento de la estrategia que nos interesa es el liderazgo. Luis Aragones, pese a ser vilipendiado y atacado por la prensa creando opinión en su contra, ha mantenido su filosofía de juego y de equipo contra viento y marea, protegiendo a sus jugadores de el foco de la prensa, motivándolos, haciendo que crean en su proyecto y se sientan parte de él. De este modo los suplentes se dejaron la piel contra Grecia, o toda una superestrella como Cesc Fabregas no creaba ningún problema por salir desde el banquillo en los partidos. Incluso los supuestos roces entre jugadores y seleccionador que la prensa aireaba se ha visto que no eran para tanto. Los jugadores han apuntado a Luis como artífice del éxito, con sus consejos, su motivación y su confianza. De hecho un matiz importante. Luis seleccionador ya ganó la Eurocopa del 64 como jugador (aunque la final estuvo en el banquillo). La experiencia es un grado. También el liderazgo dentro del equipo se ha hecho sentir. Iker Casillas, el capitán, tiene un estilo de liderazgo más solidario y participativo, un perfil de bajo nivel. Esto ha evitado enfrentamientos como en otras concentraciones, ayudando a crear un equipo, es decir, un grupo donde el valor es mayor que la suma de valores individuales. Todos aceptaban el rol y las órdenes del seleccionador por el bien del equipo. Una lección aprendida del baloncesto, donde ya decía Marc Gasol que “si el entrenador me pide que de 100 cabezazos contra la pared…¡yo voy y doy 200!”. La confianza ciega en el liderzgo del entrenador es clave. Además para facilitar transmitir la parte emocional Luis acuñó un término sencillo, claro y fácil de gestionar: La Roja. La camiseta de la selección se convirtió en un sentimiento, en un orgullo. Esto facilitó que la prensa se volcará con términos como “la afición es la marea roja”, por ejemplo. Luis además predicaba con el ejemplo como antiguo merecedor de ponerse La Roja.
La estructura es muy importante en toda organización. Pero demasiado a menudo se supeditan muchas cosas a la estructura. En nuestro caso, al sistema. Como decía Chandler, la estructura sigue a la estrategia. Un sistema como el italiano, rígido, donde da igual que no haya “fantassistas” y una estrella sea un jugador como Gatusso (fajador, marrullero, defensivo, un cierre con poco toque de balón), nos da idea de lo imbricado que está en la estrategia este elemento. Todo el equipo defiende y buscan al único atacante para que en una jugada de fortuna o contraataque convierta en gol una de las pocas oportunidades presentes. En el caso de esta selección española, el dibujo a cambiado jugando con uno o dos delanteros, pero la estructura era muy similar siempre, y de hecho diría que similar a la de la Holanda de Cruyff, la naranja mecánica. Aprovechar la movilidad para crear espacios y mover el balón, desajustando las defensas. Aunque los jugadores tenían puestos fijos, estos no siempre eran ocupados por los mismos. Como ejemplo el gol de Xavi contra Rusía, haciendo de delantero cuando se puesto era mucho mas retrasado originalmente. Esto hace que la malla del centro del campo sea compleja de atacar, y que cualquiera pueda cubrir el puesto de un compañero. Para poder tener una estructura tan flexible hacen falta jugadores muy técnicos pero sobre todo dispuestos a sacrificarse por el compañero. Otro ejemplo; Zara no tiene departamento de marketing o de estrategia corporativa. Leí recientemente a Jesús Vega en “La Empresa Sensual” como ante las crisis se reunía a directivos y empleados de tienda o de almacen para buscar soluciones conjuntas. Trabajo en equipo.
La gestión de recursos humanos en este caso ha estado muy condicionada por la buena labor del seleccionador de nuevo, quién ha conseguido motivar al grupo, y sobre todo elegir a los jugadores adecuados para este proyecto pese a las críticas. Una vez tenemos un equipo debemos ser capaces de obtener el máximo de él. Algo parecido a lo que ha hecho Hiddink con Rusia, o como hizo con Corea del Sur. No buscar excusas y sacar el máximo rendimiento haciendo sentirse a los jugadores parte importante del proyecto. En este sentido se contemplo como error que el tercer partido de fase de grupos del Mundial no jugaran los titulares. Esta vez tampoco lo hicieron. O que nuestra liga tenga muchos partidos y los jugadores lleguen cansados. Esta vez no ha influido. Eligiendo jugadores con hambre y ganas de conseguir títulos, jóvenes (media de edad 24 años) pero maduros (Cesc con 21 o Torres con 24 lideran equipos de renombre internacional), y con experiencia en ganar (mundiales y europeos en categorías inferiores, o títulos con sus clubes). Por otra parte, pese a la cantidad de estrellas y grandes jugadores, la humildad y el trabajo han sido constantes en todo momento, tanto en los comentarios de los jugadores como en los hechos.
Quiero añadir aquí un detalle que merece análisis y comentario sobre los recursos humanos. Esta generación de jugadores tiene gran parte de sus estrellas en equipos extranjeros. En España, y así lo escuché en mi juventud a un importante entrenador nacional de baloncesto cuando practicaba este deporte, los equipos se gastan el dinero en extranjeros para que asuman la responsabilidad, dejando a los jugadores nacionales el papel de soporte. Para eso gana tanto el extranjero. Esta es de las primeras veces que una gran parte de los jugadores tienen esa responsabilidad sobre sus hombros…en equipos extranjeros. Ces en el Arsenal o Torres en el Liverpool (donde además debía hacer honor a la importante clausula que se pagó para contratarlo), llevan el peso de equipos con títulos nacionales e internacionales. Esta experiencia se traslada a la selección. La gran Francia de Zidane estaba en una situación parecida. Esto ha permitido también al seleccionador contar con un potencial mayor en su equipo.
Relacionado con esto podemos hacer consideraciones financieras. La selección nacional no es la mejor pagada por el título. Incluso la Rusa o la Croata recibieron más dinero sólo por llegar a semifinales. Quizá porque las expectativas no eran tan altas, o quizá por el éxito que supone para ellos (la probabilidad de llegar era más baja así que pudieron negociar mejor). En cualquier caso esto deja claro que el dinero no era la motivación del equipo. Podemos verlo mejor con un ejemplo: Xavi está siendo tentado ahora por varios grandes equipos con pagar su claúsula de rescisión (150 millones de euros) y un sueldo astronómico, sin embargo el jugador no quiere irse del Barça mientras pueda ser útil a su equipo. Aunque los jugadores ya ganan muchos dinero (con sensibles diferencias entre los mejor posicionados como Torres o Casillas frente a los más modestos como Sergio García por ejemplo) su implicación seguía siendo lo bastante grande. El sentir los colores de un equipo es una motivación extra. Napoleón decía que “la motivación es una diferencia en fuerzas de tres a uno”. En este caso La Roja lo consiguió.
Esto permitirá además crear un halo importante, una marca. A menudo los equipos “perdedores” son tratados de manera diferente por arbitros e instituciones. Siempre se ha hablado de las ventajas que pueden tener Real Madrid o Barcelona, los llamados “equipos grandes”. Así mismo las empresas grandes pueden tener más influencia, o incluso poder de hacer lobby, que entidades más pequeñas. Ahora España es una potencia como clubes (no en los últimos años pero sí en su historia antigua y reciente), y ahora como selección. La marca España y La Roja tendrán más peso e influencia para evitar por ejemplo que penalties como el que le hizo Italia a Villa no sean vistos por el arbitro. O como decía una reciente campaña de Nike…“ser español ya no es una excusa…¡es una responsabilidad!” Esto es un ejemplo de motivación.
El éxito se mide de muchas maneras, según convenga a veces. Churchill decía que el verdadero éxito es levantarse después de cada fracaso e intentarlo de nuevo. En este caso la selección ha conseguido un éxito total. Primero porque ha alcanzado el objetivo: ganar jugando un fútbol bello de toque y combinación. Segundo porque es la selección más goleadora y menos goleada, con el pichichi y el portero menos goleado, con el mejor porcentaje de posesión de balón después de Portugal, y ante la que todos los equipos que han caído lo han hecho con la sensación de no haber perdido, sino que alguien mejor les ha ganado. Resultado añadido, España es por primera vez la número uno del ranking FIFA de selecciones.
Podríamos analizar muchos detalles más de la selección y de la estrategia empresarial, pero creo que estos son los más importantes. Disfrutemos de ellos y del triunfo de un equipo que ha engrandecido el Fútbol como deporte, y como manera de entender cualquier empresa que trabaje en equipo para hacer las cosas de la manera más bella, eficaz y exitosa posible.
¡Gracias Luis! ¡Gracias equipo! Felicidades y ahora a por el Mundial 2010

Comments

sergio July 4, 2008 - 9:15 am

Muy buen post! ya veo otro libro :), pon un foto de fúlbol en la portada y el camino está listo..

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