6
Jan

Avatar, Pocahontas y el Futuro del Cine

Written on January 6, 2010 by Guillermo de Haro in Uncategorized

Leo vía meneame este divertido artículo sobre el parecido entre los guiones de Avatar y Pocahontas. De hecho, a pesar de sus increibles cifras de taquilla (va camino de coger a Titanic y sus 1.800 millones a este ritmo) , la principal crítica estaba siendo precisamente lo flojo del guión. Hitchcock decía que “con un buen guión se puede hacer una mala película, con un mal guión es imposible hacer una buena película”. La cuestión entonces es si Avatar es tan buena como está diciendo la taquilla.

Aunque parezca paradojico por el inicio del post no voy a entrar en la parte narrativa ni en los gustos de cada uno. Prefiero verlo desde  el otro lado, el del negocio, donde la cosa cambia bastante, y luego volveremos a este.

El negocio de los cines (o Distribución de Contenidos Cinematográficos mediante Exhibición en Salas, más detallado), es un negocio minorista, retailer, clásico. Así pues la primera variable es la localización (location, location, location), algo que está perdiendo importancia al ser desintermediado como les ha pasado a otros minoristas. La siguiente variable es la creación de experiencias en el punto de venta. Si mi mayor coste es el local y la amortización, debo generar la mayor cantidad de valor al cliente con estos elementos. Hasta ahora el exhibidor no encontraba la manera definitiva de incrementar el valor por esta vía,  industría no ayudaba y el cine digital no terminaba de arrancar (no aportaba realmente valor diferencial para el cliente final) y sólo se salvaban experiencias tan interesantes e innovadoras como CineGames o los asientos premium en salas de Yelmo Cineplex (iniciativas que solemos visitar in situ en los cursos que imparto, gracias Enrique Martínez, Director Técnico, y a la gente de Yelmo).

Sin embargo con el 3D sí se está consiguiendo que la gente sienta experiencias diferenciales cuando va a las salas. Y de aquí volvemos a Avatar. Mientras otras películas hacen salir cosas de la pantalla usando el 3D, o reformatean películas de éxito como Toy Story, el objetivo de James Cameron iba más allá. Lo que él quería era llevar a la gente a Pandora usando la tecnología 3D. El director esperó varios años, desde 1995 que concibe el proyecto, para poder realizar la película como deseaba, incorporando cámaras que podían captar movimientos directos de la cara de los actores, por ejemplo. “La recreación del planeta Pandora se ha hecho a partir de un sistema de 3D estereoscópico que Cameron utiliza para llevar al espectador a lugares desconocidos hasta ahora”. Pueden comprobar si lo ha conseguido o no siendo parte del próximo record mundial de taquilla.

El resultado es un producto que sí que genera experiencias diferenciales, sí que propone sensaciones nuevas, por supuesto que crea un valor percibible por el cliente final que acude a la sala, y por todo esto sí que estamos dispuestos a pagar y a ir al cine. Aunque la historia sea la de siempre (ya dice Robert McKee en su libro y seminarios sobre el guión que hay unos pocos y definidos temas sobre los que contar historias; también otros autores argumentan que siempre se repiten las historias clásicas), esta nueva manera de contarla nos hace sentir, disfrutar y querer pagar por ello.

El cine (en 3D) ha vuelto, larga vida al cine

Comments

No comments yet.

Leave a Comment

*

We use both our own and third-party cookies to enhance our services and to offer you the content that most suits your preferences by analysing your browsing habits. Your continued use of the site means that you accept these cookies. You may change your settings and obtain more information here. Accept