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Star System

Written on April 1, 2008 by Guillermo de Haro in Uncategorized

Hollywood lo tenía claro. La manera de convertirse en la fábrica de sueños era satisface las ilusiones y deseos de la gente de la calle, la creciente clase media en principios del siglo XX. Para que pudiesen proyectarlos en la pantalla lo ideal era crear personajes con los que pudieran identificarse. Nada que no nos puedan contar en cualquier curso sobre guión. La cuestión es que el Star System además facilitaba atraer a la gente al cine porque la ilusión iba más allá. Los artistas siempre han sido reconocidos y valorados en las sociedades, pero Hollywood los llevo a la categoría de mito.
Estamos en el siglo XXI y el Star System está cambiando. Hace unos pocos años un directivo de una distribuidora española me decía que “si me dices que vas a hacer una película de 100 millones de dólares con Tom Cruise como protagonista, la compro”. Hoy Tom ha salido escaldado de la Paramount porque sus exigencias no pagan las facturas. Un Blockbuster como “Piratas del Caribe” cuenta con un elenco importante de actores, pero no está Tom Cruise. Y las listas de los más poderosos de Hollywood (o los más influyentes) incluyen actores y actrices que ya no llenan salas simplemente por figurar. La manera de consumir contenidos ha caído, y la gente se ve reflejada en los héroes anónimos de YouTube, en las series y programas de TV, en otros sitios que sí consideran son alcanzables.
¿Es el fin de las grandes estrellas? Para nada. Algunas crean sus propias productoras. Famoso es ya el caso de Clint Eastwood, que desde hace varias decadas dedica parte de su tiempo a Malpaso Productions. Y cómo el mismo explicaba, “si una película de Malpaso sale mal, pues hacemos otro ‘Harry el Sucio’ para compensar”. Pierce Brosnan, y ahora Jeniffer Anniston, que llegando a los 40 ya no puede conseguir papeles como antes, han optado por lo mismo. La ventaja es que a un nivel más bajo, en producciones de menor coste, estos actores sí consiguen atrear público y rentabilizar un proyecto. Además al ser co-productores y compartir el riesgo (y los retornos, claro), aceptan trabajar por menos que lo que piden en proyectos de las Majors. Pero sus proyectos no son películas de 100 millones de dólares. Y su éxito viene de antes.
En cualquier caso, el talento encuentra la manera de proliferar para que nosotros podamos seguir disfrutando de historias en el cine.

Comments

Alejandro Cordón April 2, 2008 - 10:08 pm

Dejando del lado el tema del talento, que es sin duda tu enfoque para el post, y centrándonos más en el aspecto cinematográfico, me da la sensación de que ese alejamiento de las estrellas es una realidad. Ahora parece que lo que atrae al público a las salas son las historias conocidas, no las caras conocidas. Prueba de ello son la gran cantidad de secuelas que se nos avecina: Indiana Jones, Batman, Shrek… (y que además esperamos ansiosos, ejemplo vivo de lo que comento).
Parece que los productores sienten más seguras sus inversiones en historias ya asentadas que en caras. ¿Es una carencia de actores estrella? ¿O han cambiado los hábitos de los consumidores?
Hoy en día la frase del directivo podría ser: “si me dices que vas a hacer una película de 100 millones de dólares de Piratas del Caribe, la compro”

ignacio gafo April 3, 2008 - 8:53 am

Excelente posting Guillermo.
Algo que puede estar contribuyendo a lo que dices es la búsqueda continua de novedades que vivimos. La gente no quiere más de lo mismo, sino más de lo nuevo. Estoy seguro que cada vez veremos más personajes y marcas fugaces.
Un ejemplo claro que enlaza con lo que decís los dos fue Spiderman: Historia superconocida + actor desconocido. Resultado: Exitazo total para la Sony y secuencia de películas que ya conocéis.

Juan Gregg April 3, 2008 - 2:19 pm

No hay que perder de vista que la tendencia de las grandes estrellas por generar sus propias producciones son un recurso al que el mercado y los avances tecnológicos los han ido orillando. Un claro ejemplo son peliculas como SimOne, que para quien no la haya visto trata de una artista virtual (una superestella que físicamente no existe pero que ha participado en películas, programas de televisón, etc.), engañando a todo el público, que cree que realmente existe y es de carne y hueso.
Los avances de grandes estudios como Pixar por ejemplo, nos demuestran que los actores no son más un recurso escencial (personajes como Mr. Increíble, Shrek, etc.) llegan a ser tanto o más convincentes que un actor real. Esta evolución nos enseña que las grandes estrellas deben salir de su área de especialidad y adelantarse a un futuro en el cual pueden llegar a ser fácilmente sustituibles y que si quieren seguir gozando de fama, reconocimiento y notoriedad deben hacer un poco más de aquello a lo que estaban acostumbrados…

Guillermo de Haro April 4, 2008 - 2:30 pm

Alejandro, Ignacio, completamente de acuerdo, la maquinaria de producción audiovisual de las majors se basa con mucho en patrones conocidos. El problema es que la gente empieza a estar cansada de algunos de ellos y busca cosas originales…con los héroes de siempre. Por otro lado el cotilleo hace que algunas estrellas empiecen a ser vistas incluso como ‘demasiado humanas’. A menudo con actores más baratos y también buenos se puede lanzar un producto rentable, que es finalmente el objetivo (y no la cultura, me temo). Otro ejemplo son Los 4 Fantásticos, producto del comic, y salvo Jessica Alba el resto no eran especialmente famosos. Van por la segunda pelicula de la franquicia.
Gregg, se suele decir que con 100 millones de polígonos y sufiente capacidad de proceso no se podría reconocer la realidad de la ficción animada. Ahora se trabaja cerca de los 60 o 70 millones de polígonos por lo que se. Salvo por el tema de la ‘identificación’ con el personaje, casos com Shrek dejan claro que lo importante es una buena historia. Ya lo decía el maestro Hichtcock…”con un buen guión se puede hacer una mala película, con un mal guión es imposible hacer una buena película”

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